Vitamina C (Acido ascórbico )

Perteneciente junto con las vitaminas B al grupo de las hidrosolubles, la vitamina C interviene en el mantenimiento de huesos y vasos sanguíneos por ser buena para la formación y mantenimiento del colágeno. Desarrolla acciones anti-infecciosas y antitóxicas y ayuda a la absorción del hierro no hémico en el organismo del ave.

El ácido ascórbico no es sintetizable por el organismo, por lo que se debe ingerir desde los alimentos que lo proporcionan: Vegetales verdes, frutas cítricas.
Tómese nota que algunas Sulfamidas destruyen esta vitamina en el cuerpo del ave con lo cual sería aconsejable administrar un aporte extra de la misma.

Vitamina D (Calciferol)
Esta vitamina pertenece al grupo de las liposolubles, e interviene en la absorción del Calcio y el Fósforoen el intestino, y por tanto en el depósito de los mismos en huesos.

Aparece en los alimentos como la yema de huevo y en los aceites de hígado de pescado. Otra forma de sintetizarla es a través de la exposición a la luz solar. Esta síntesis ocurre convirtiendo el ergosterol de la piel en vitamina D.

Su carencia genera alteraciones óseas y alteraciones metabólicas. Esto se puede ver como raquitismo, y tetania (con síntomas de calambres musculares, convulsiones y bajo nivel de calcio en sangre).
Su exceso lleva a debilidad, cansancio y nauseas, similares a los de una presencia excesiva de calcio.

Ante el estímulo de la luz solar el 7-dihidrocolesterol se convertirá en colecalciferol (pro-vitamina D3) y el ergosterol en ergocolesterol (pro-vitamina-D2). Necesitan aún otra transformación para convertirse en las formas activas de la vitamina D. Esta transformación se da en 2 pasos, siendo la primera en el hígado y la última en riñón.

Vitamina E (Tocoferol)

Llamada también tocoferol, esta Vitamina Liposoluble esencial para el organismo es antioxidante que ayuda a proteger los ácidos grasos. Así cuida al organismo de la formación de moléculas tóxicas resultantes del metabolismo normal como de las ingresadas por vías respiratorias. Evita la destrucción anormal de glóbulos rojos, evita trastornos oculares, anemias y ataques cardíacos.

Se encuentra principalmente en la yema de huevo, aceites vegetales germinales (soja, arroz, algodón y coco). Vegetales de hojas verdes y cereales.

Excelente complemento en época de reproducción y menor mortalidad de los embriones. Su defecto se manifiesta por tortícolis y retracción de las patas de la ave.

Vitamina K (Filoquinona)

Última de las vitaminas pertenecientes al grupo de las liposolubles, ayuda al mantenimiento del sistema de coagulación de la sangre. Por tanto permite evitar hemorragias.

Tiene dos variantes naturales. La K1, proveniente de vegetales de hoja verde oscura, el hígado y los aceites vegetales, también en alfalfa, tomates y cereales integrales. La K2 es producida por las bacterias intestinales.
La K3 es una variante sintética de las anteriores, pero que duplica el poder de las anteriores. Disminuyendo el nivel de vitamina K en el organismo, se reduce el de las sustancias coagulantes y por tanto los tiempos para coagulación son más prolongados. De esta forma, su carencia se detecta cuando aparecen hemorragias en los distintos tejidos y órganos.

Los alimentos ricos en esta Vitamina son: vegetales verdes, espinaca, col verde o rizada, brócoli, lechuga, perejil, espárragos, repollo y cereales integrales.

Esta vitamina se debe aportar siempre que se medique al ave de enfermedades como Coccidosis o Salmonelosis, ya que estas siempre provocan hemorragias internas. También cuando se le administre al ave compuestos con Sulfamidas.

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